La figura dibujada por Wirth es idéntica a la del Tarot de Marsella y sintetiza la “religión de la vida” que inspiraba a los neorosacruces franceses. La joven semiarrodillada bajo la Ogdoade, es decir, la estrella de ocho puntas de Venus – Ishtar (que también se identifica con Lucifer, el portador de luz), representa la naturaleza, pero también simboliza la inteligencia, que derrama sus aguas vivificantes sobre el árido suelo. Al fondo aparece una acacia, símbolo masónico de la sabiduría inmortal, mientras que la mariposa que aletea sobre la rosa representa la psique regenerada, liberada de ideas desagradables.
sábado, 22 de enero de 2011
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