Esta carta evoca el mito griego de Cirene, la ninfa que domó un león delante del dios Apolo, si bien la presencia de la columna podría referirse al episodio bíblico en el que Sansón derribó las columnas del templo de los filisteos en Gaza (Jueces 16, 29-30). Estas narraciones eran muy conocidas en la Edad Media. La elección de una mujer deriva del hecho de que los vicios y las virtudes se representaban siempre con rasgos femeninos. En su conjunto, esta carta simboliza la victoria de la moralidad sobre los instintos.
viernes, 1 de octubre de 2010
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